Unos padres van caminando por la calle con su niño de la mano y pasan frente a un sex shop. De repente, ¡el niño se suelta y entra! Este niño es una parábola, pónganle la edad o el sexo que deseen, o no le pongan ni lo uno ni lo otro, lo que importa aquí es lo que simboliza.
¿Qué pasa con este niño al entrar al sex shop? Hace lo que todo niño, empieza a mirar, explorar, hurgar, abrir cajas, agarrar, tocar, llevarse a la boca y probar. El no está consciente de la connotación sexual o erótica de estos juguetes, artículos y accesorios. El es movido por la curiosidad, por un impulso de descubrir, explorar y jugar, como todo niño.
Ahora imagínense a sus padres, ¡abochornados, apenados, rojos como tomates, sin saber qué hacer! Le gritan a este niño: “¡No toques eso!” “¡Ay, Dios, eso es un pipí de goma!” “¡Ay, Jesús, eso es una cuquita!” “¡Eso no es para niños!” “¡Eso es solo para niñas!” “¡Eso es malo!” “¡Esto es sucio!” “¡Aquello es feo!”
Finalmente toman al niño, le dan una nalgada, lo agarran del brazo y se lo llevan. El niño, sin la menor idea de qué hizo mal, llora desconsoladamente y aprende una lección muy valiosa: “Sea lo que sea que sea eso, es malo, y yo soy malo por haberlo hecho.”
Seguro a muchos esto nos recuerda a nuestra propia infancia, y a las ideas distorsionadas que nos metieron en la mente sobre el sexo y la sexualidad desde pequeñitos.
Llegamos a adultos, y volvemos a entrar al “sex shop”. Pero entramos con miedo, aterrados, abochornados, sin saber qué hacer, porque esa es la lección, el modelo a seguir, que nos dieron de niños. Y deberíamos comportarnos en este “sex shop” de nuestra sexualidad sana, como aquel niño, haciendo lo que todo niño hace: empezar a mirar, explorar, hurgar, abrir cajas, agarrar, tocar, llevarse a la boca y probar.
Porque si estamos viviendo una “sexualidad sana”, es el permiso que deberíamos tener, sin temor a que nuestros padres (ahora internalizados) se abochornen, apenen, alboroten y nos digan qué es sucio, qué es feo o qué es malo, y si lo es para ellos, y si esa es la única forma en que aprendieron (o les enseñaron) a reaccionar, que sea su problema y no el nuestro. - Izzy
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jueves, 25 de mayo de 2017
jueves, 20 de agosto de 2015
Factores históricos como predictores de relaciones estables, satisfactorias y sexuales.
Reclamar nuestra sexualidad no es fácil, pero hacernos responsable de ella es una parte vital para todos aquellos que desean vivir una sexualidad sana, y por ende, gozar de relaciones más saludables. Yo creo que la vida sexual tiene que ser kinky, muy kinky (*), pero he descubierto que por más kinky que sea, si no está integrada dentro de una sexualidad sana y una relación sana, te quedas a medias, y te hace ruido, ¡MUCHO ruido!
El Dr. Barry W. McCarthy comenta que una relación saludable es satisfactoria, estable y sexual. Existen muchos factores que predicen una relación saludable. El cita una lista de 20 factores, pero en este post quería compartir solamente 3 de ellos, los denominados “factores históricos”.
Factores históricos:
- Crecer en una familia intacta y funcional;
- Los padres fueron modelos maritales y sexuales buenos (¡no perfectos!);
- Ambos padres funcionaban bien a nivel psicológico.
¡Esto es un tema TAN IMPORTANTE! Nuestra vida sexual comienza desde una edad muy temprana y nuestros padres son nuestros primeros roles de conducta y modelos a seguir e internalizar. Es más, en esto de ser un modelo sexual no hay que ser ni experto ni perfecto, solamente hay que ser lo suficientemente bueno para evitar que un niño crezca con una idea distorsionada (y negativa) sobre la sexualidad en general, sobre su sexualidad y sobre su propio cuerpo.
¿Y qué implican estos factores? Los factores históricos están más allá de nuestro control y no pueden cambiarse (porque están en el pasado), pero el conocimiento de los mismos incrementa nuestra conciencia y esto es lo que nos permite modificar nuestros pensamientos y conductas distorsionadas en el presente y cambiarlos por pensamientos y conducta más saludables.
Como dice el Dr. Barry W. McCarthy, el enfoque de evaluar estos factores en uno mismo, en la pareja y en la relación es empoderarnos para así crear una relación satisfactoria, estable y sexual. Cuando no podemos ser claros y transparentes acerca de nuestros factores históricos, hay algo ahí que está haciendo ruido, y por más que nos revuelva pensar en ello, es necesario hacerlo, ¡es nuestro instinto de supervivencia, aliado a nuestras fortalezas internas, que nos piden que actuemos positivamente!
Podemos no haber crecido en familias funcionales o no haber tenido modelos de relación y sexualidad saludables (o siquiera existentes), pero todos tenemos los recursos propios para trabajar en ello y crear nuestra propia sexualidad sana (y por ende, un modelo de relación más sano).
Reclamar nuestros factores históricos y aceptarlos es el primer paso, ¡pero qué camino más hermoso es el que nos lleva a una vida emocional, relacional y sexual más sana, más satisfactoria y más real! - Izzy
(*) O al menos, que todos tenemos derecho de ser todo lo kinky que podamos ser, siempre dentro de los límites de lo consensual y lo seguro, por supuesto.
Fragmentos extraídos de “What Makes a Happy, Successful Marriage?”, por Barry W. McCarthy.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
¿En Panamá estamos “Previniendo con Educación”?
Hola a todos, hoy mientras revisaba mis redes sociales me enteré de la existencia del siguiente documento y decidí darle una ojeada: Evaluación de la implementación de la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” 2012, del acuerdo a la acción; avances en Latinoamérica y el Caribe.
Este documento es el resultado de un esfuerzo conjunto de la sociedad civil para dar seguimiento a la Declaración Ministerial, “Prevenir con Educación” (DM), aprobada por representantes de los Ministerios de Salud y Educación de América Latina y el Caribe en el marco de la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida llevada a cabo en la Ciudad de México en agosto de 2008.
La Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” es un instrumento clave para responder a la pandemia de VIH-Sida entre jóvenes y adolescentes latinoamericanos mediante sinergias entre los ministerios de salud y educación y la sociedad civil.
El documento evalúa las estrategias en materia de Educación Integral en Sexualidad y servicios de Salud Sexual y Reproductiva tomando como base los compromisos de los gobiernos aclamados en la Declaratoria.
La evaluación de 2012 da continuidad a las dos evaluaciones previas de la implementación de la DM publicadas en 2010 y 2011. Por tercer año consecutivo, esta publicación amplía los países incluidos en años anteriores, midiendo los avances e identificando los retos de los Ministerios de Salud y Educación en diecinueve países de Latinoamérica y el Caribe.
En 2008, al tiempo que representantes de Salud y Educación de más de una veintena de países latinoamericanos aclamaron la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación”, la implementación de Educación Integral en Sexualidad (EIS) y servicios de Salud Sexual y Reproductiva (SSyR) para jóvenes tenía un alcance limitado.
El cumplimiento de las metas establecidas en la DM cobra mayor relevancia ante la prevalencia de problemáticas como el embarazo adolescente no deseado, el aborto en condiciones de riesgo, el VIH/Sida, el bullying homofóbico y la violencia de género entre jóvenes en la región latinoamericana y del Caribe.
Viendo el porcentaje comparativo de avance en la implementación de la declaración ministerial “Prevenir con Educación”, Cuba es todo un modelo a seguir con un 99% de avance (primer puesto). Nuestros hermanos fronterizos, Colombia y Costa Rica están entre el 79-80% (quinto y cuarto puesto respectivamente). ¿Panamá? Tristemente tenemos que ir hacia el final de la fila, ya que estamos en el decimocuarto puesto con 40%. Como comenté en las redes sociales, da un poco de “mucha vergüenza”, ¿no les parece? Yo se que podemos hacer más, ¡mucho más!
Las estrategias, recursos y marco legal para la implementación de la Declaratoria contemplan 8 puntos clave, de los cuales solo cumplimos con uno: tener una estrategia oficial de alto nivel para implementar la Declaratoria, y esta la tiene el Ministerio de Salud, más no el Ministerio de Educación.
Además, no hay campaña actualizada de educación sexual en medios de comunicación, pero si ponemos el cable podemos ver las de los otros países que si las tienen…
Al Ministerio de Educación le corresponde cumplir la meta 4.1 acordada en la Declaratoria: Para el año 2015, reducir en 75% la brecha en el número de escuelas que actualmente no han institucionalizado la educación integral en sexualidad, para los centros educativos bajo la jurisdicción de los Ministerios de Educación.
El avance es de apenas el 28% y los puntos críticos parecen ser:
- Evaluar los programas educativos para determinar el grado de implementación de EIS.
- Incluir sectores clave en el diseño de programa EIS (los docentes han sido incluidos, pero falta incluir a padres y madres de familia, la comunidad, los jóvenes y los expertos).
Al Ministerio de Salud le corresponde cumplir la meta 4.2 acordada en la Declaratoria: Para el año 2015, reducir en 50% la brecha en adolescentes y jóvenes que actualmente carecen de cobertura de servicios de salud para atender apropiadamente sus necesidades de salud sexual y reproductiva.
El avance es de 60%, ¿Qué está haciendo el Ministerio de Salud que el Ministerio de Educación no? ¿Será que falta coordinación entre ambos ministerios? Una de las estrategias es crear un convenio de colaboración intersectorial entre ambos ministerios y eso no se ha logrado, qué lastima porque quienes sufren las consecuencias son los jóvenes y la población general.
Estas dos recomendaciones al Ministerio de Educación me parecieron sumamente atinadas:
1) Suplantar los enfoques exclusivamente biológicos y fisiológicos de educación sexual y sustituirlos con un currículo de EIS basado en evidencia científica, género y derechos humanos.
2) Desarrollar programas y proyectos para la comunidad educativa (estudiantes, docentes, padres y madres de familia) que reconozcan la diversidad de modelos de familias existentes en el país.
En fin, da para pensar y reflexionar mucho. El acceso a la educación e información en materia de sexualidad es crucial para una sexualidad saludable y hay muchas personas e instituciones haciendo un trabajo valioso, pero hace falta más para sacar a Panamá de ese decimocuarto puesto y llevarlo hasta la meta.
Namasté.
Fragmentos extraídos de: http://www.ippfwhr.org/sites/default/files/EvaluacionDeclaracionMinisterial2012.pdf
Este documento es el resultado de un esfuerzo conjunto de la sociedad civil para dar seguimiento a la Declaración Ministerial, “Prevenir con Educación” (DM), aprobada por representantes de los Ministerios de Salud y Educación de América Latina y el Caribe en el marco de la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida llevada a cabo en la Ciudad de México en agosto de 2008.
La Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” es un instrumento clave para responder a la pandemia de VIH-Sida entre jóvenes y adolescentes latinoamericanos mediante sinergias entre los ministerios de salud y educación y la sociedad civil.
El documento evalúa las estrategias en materia de Educación Integral en Sexualidad y servicios de Salud Sexual y Reproductiva tomando como base los compromisos de los gobiernos aclamados en la Declaratoria.
La evaluación de 2012 da continuidad a las dos evaluaciones previas de la implementación de la DM publicadas en 2010 y 2011. Por tercer año consecutivo, esta publicación amplía los países incluidos en años anteriores, midiendo los avances e identificando los retos de los Ministerios de Salud y Educación en diecinueve países de Latinoamérica y el Caribe.
En 2008, al tiempo que representantes de Salud y Educación de más de una veintena de países latinoamericanos aclamaron la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación”, la implementación de Educación Integral en Sexualidad (EIS) y servicios de Salud Sexual y Reproductiva (SSyR) para jóvenes tenía un alcance limitado.
El cumplimiento de las metas establecidas en la DM cobra mayor relevancia ante la prevalencia de problemáticas como el embarazo adolescente no deseado, el aborto en condiciones de riesgo, el VIH/Sida, el bullying homofóbico y la violencia de género entre jóvenes en la región latinoamericana y del Caribe.
Viendo el porcentaje comparativo de avance en la implementación de la declaración ministerial “Prevenir con Educación”, Cuba es todo un modelo a seguir con un 99% de avance (primer puesto). Nuestros hermanos fronterizos, Colombia y Costa Rica están entre el 79-80% (quinto y cuarto puesto respectivamente). ¿Panamá? Tristemente tenemos que ir hacia el final de la fila, ya que estamos en el decimocuarto puesto con 40%. Como comenté en las redes sociales, da un poco de “mucha vergüenza”, ¿no les parece? Yo se que podemos hacer más, ¡mucho más!
Las estrategias, recursos y marco legal para la implementación de la Declaratoria contemplan 8 puntos clave, de los cuales solo cumplimos con uno: tener una estrategia oficial de alto nivel para implementar la Declaratoria, y esta la tiene el Ministerio de Salud, más no el Ministerio de Educación.
Además, no hay campaña actualizada de educación sexual en medios de comunicación, pero si ponemos el cable podemos ver las de los otros países que si las tienen…
Al Ministerio de Educación le corresponde cumplir la meta 4.1 acordada en la Declaratoria: Para el año 2015, reducir en 75% la brecha en el número de escuelas que actualmente no han institucionalizado la educación integral en sexualidad, para los centros educativos bajo la jurisdicción de los Ministerios de Educación.
El avance es de apenas el 28% y los puntos críticos parecen ser:
- Evaluar los programas educativos para determinar el grado de implementación de EIS.
- Incluir sectores clave en el diseño de programa EIS (los docentes han sido incluidos, pero falta incluir a padres y madres de familia, la comunidad, los jóvenes y los expertos).
Al Ministerio de Salud le corresponde cumplir la meta 4.2 acordada en la Declaratoria: Para el año 2015, reducir en 50% la brecha en adolescentes y jóvenes que actualmente carecen de cobertura de servicios de salud para atender apropiadamente sus necesidades de salud sexual y reproductiva.
El avance es de 60%, ¿Qué está haciendo el Ministerio de Salud que el Ministerio de Educación no? ¿Será que falta coordinación entre ambos ministerios? Una de las estrategias es crear un convenio de colaboración intersectorial entre ambos ministerios y eso no se ha logrado, qué lastima porque quienes sufren las consecuencias son los jóvenes y la población general.
Estas dos recomendaciones al Ministerio de Educación me parecieron sumamente atinadas:
1) Suplantar los enfoques exclusivamente biológicos y fisiológicos de educación sexual y sustituirlos con un currículo de EIS basado en evidencia científica, género y derechos humanos.
2) Desarrollar programas y proyectos para la comunidad educativa (estudiantes, docentes, padres y madres de familia) que reconozcan la diversidad de modelos de familias existentes en el país.
En fin, da para pensar y reflexionar mucho. El acceso a la educación e información en materia de sexualidad es crucial para una sexualidad saludable y hay muchas personas e instituciones haciendo un trabajo valioso, pero hace falta más para sacar a Panamá de ese decimocuarto puesto y llevarlo hasta la meta.
Namasté.
Izzy.
Fragmentos extraídos de: http://www.ippfwhr.org/sites/default/files/EvaluacionDeclaracionMinisterial2012.pdf
sábado, 24 de agosto de 2013
“Introducción a una sexualidad saludable” - Parte 5 de 5 (Video).
¡Hola a todos! A continuación les comparto la quinta parte de la charla: “Introducción a una sexualidad saludable”, dictada en la Universidad Interamericana (Panamá) el jueves 20 de junio del 2013, en el marco de la Semana de la Psicología.
Tópicos:
- Las 3 "G" según Dan Savage (segunda parte).
- “Las comparaciones no son odiosas, son necesarias…”
Agradezco una vez más a Katherinne Vianeth Andrade por invitarme y a la Universidad Interamericana y los estudiantes de Psicología por recibirme. Quiero agradecer también a Maria G. Frías, autora del blog PsiquEducActivo y Non Stop Cinema por su asistencia sacando fotografías y filmando el evento.
¡Namasté!
miércoles, 21 de agosto de 2013
“Introducción a una sexualidad saludable” - Parte 4 de 5 (Video).
¡Hola a todos! A continuación les comparto la cuarta parte de la charla: “Introducción a una sexualidad saludable”, dictada en la Universidad Interamericana (Panamá) el jueves 20 de junio del 2013, en el marco de la Semana de la Psicología.
- Dan Savage: Tres premisas básicas para una sexualidad más sana (segunda parte).
- Las 3 "G" según Dan Savage (primera parte).
Agradezco una vez más a Katherinne Vianeth Andrade por invitarme y a la Universidad Interamericana y los estudiantes de Psicología por recibirme. Quiero agradecer también a Maria G. Frías, autora del blog PsiquEducActivo y Non Stop Cinema por su asistencia sacando fotografías y filmando el evento.
¡Namasté!
¡Namasté!
miércoles, 14 de agosto de 2013
“Introducción a una sexualidad saludable” - Parte 3 de 5 (Video).
¡Hola a todos! A continuación les comparto la tercera parte de la charla: “Introducción a una sexualidad saludable”, dictada en la Universidad Interamericana (Panamá) el jueves 20 de junio del 2013, en el marco de la Semana de la Psicología.
Tópicos:
- ¿El eslabón perdido? (segunda parte).
- Un modelo de sexualidad saludable.
- Dan Savage: Tres premisas basicas para una sexualidad mas sana (primera parte).
Agradezco una vez más a Katherinne Vianeth Andrade por invitarme y a la Universidad Interamericana y los estudiantes de Psicología por recibirme. Quiero agradecer también a Maria G. Frías, autora del blog PsiquEducActivo y a Non Stop Cinema por su asistencia sacando fotografías y filmando el evento.
¡Namasté!
Tópicos:
- ¿El eslabón perdido? (segunda parte).
- Un modelo de sexualidad saludable.
- Dan Savage: Tres premisas basicas para una sexualidad mas sana (primera parte).
Agradezco una vez más a Katherinne Vianeth Andrade por invitarme y a la Universidad Interamericana y los estudiantes de Psicología por recibirme. Quiero agradecer también a Maria G. Frías, autora del blog PsiquEducActivo y a Non Stop Cinema por su asistencia sacando fotografías y filmando el evento.
¡Namasté!
viernes, 2 de agosto de 2013
“Introducción a una sexualidad saludable” - Parte 2 de 5 (Video).
¡Hola a todos! A continuación les comparto la segunda parte de la charla: “Introducción a una sexualidad saludable”, dictada en la Universidad Interamericana (Panamá) el jueves 20 de junio del 2013, en el marco de la Semana de la Psicología.
Tópicos:
- Historia de la elección de pareja (segunda parte).
- ¿Qué es la sexualidad saludable?
- Influencias negativas y problemas.
- ¿El eslabón perdido? (primera parte).
Agradezco una vez más a Katherinne Vianeth Andrade por invitarme y a la Universidad Interamericana y los estudiantes de Psicología por recibirme. Quiero agradecer también a Maria G. Frías, autora del blog PsiquEducActivo y Non Stop Cinema por su asistencia sacando fotografías y filmando el evento.
¡Namasté!
domingo, 28 de julio de 2013
“Introducción a una sexualidad saludable” - Parte 1 de 5 (Video).
¡Hola a todos! A continuación les comparto la primera parte de la charla: “Introducción a una sexualidad saludable”, dictada en la Universidad Interamericana (Panamá) el jueves 20 de junio del 2013, en el marco de la Semana de la Psicología.
- Sexo y género.
- Erotismo.
- Enamoramiento sano.
- Historia de la elección de pareja (primera parte).
¡Namasté!
Tópicos:
- Sexualidad.- Sexo y género.
- Erotismo.
- Enamoramiento sano.
- Historia de la elección de pareja (primera parte).
Agradezco una vez más a Katherinne Vianeth Andrade por invitarme y a la Universidad Interamericana y los estudiantes de Psicología por recibirme. Quiero agradecer también a Maria G. Frías, autora del blog PsiquEducActivo y Non Stop Cinema por su asistencia sacando fotografías y filmando el evento.
¡Namasté!
domingo, 23 de junio de 2013
Mi Semana de la Psicología.
Ayer,
sábado 22 de junio, se celebró en Panamá el Día del Psicólogo y como preámbulo
a este día, la semana estuvo dedicada al Psicólogo y a la Psicología. Las
escuelas y facultades de Psicología de todas las Universidades en Panamá
organizaron sus respectivas semanas, cargadas de eventos, charlas, conferencias
y presentaciones. Lo más genial del asunto, es que toda esta organización
espectacular nos la traen los propios estudiantes de la carrera, nuestra
próxima generación de profesionales de la Psicología.
Ahora sí,
lo que menos me hubiera imaginado es que me invitasen a participar, fue una
sorpresa inesperada y un honor muy grande. A principios del mes, recibí dos invitaciones
para presentar charlas sobre sexualidad durante la Semana del Psicólogo. La
primera invitación vino de parte
de Katherinne Vianeth Andrade, estudiante de la Universidad Interamericana
(¡mi Alma Mater!) en Panamá y al rato llegó la segunda invitación, de parte de
María Barreras, estudiante de Psicología de UDELAS, Veraguas, por recomendación
del colega Dimas Villarreal de la APP. El tema que elegí para estas dos charlas
fue: “Introducción a una sexualidad saludable.”
Aclaro que estas fueron mis primeras invitaciones a dar charlas, y las primeras veces siempre son un reto. Aunque nunca me ha resultado difícil presentar charlas como estudiante, ¡hacerlo como profesional es otro tema! No solo eso, iba a hablarles a estudiantes de psicología sobre un tema tan importante como lo es la sexualidad humana y sentí mucha responsabilidad por hacer mi mejor esfuerzo.
Creo que fue hace más o menos un año que yo vi a Dan Savage por primera
vez en la televisión, por MTV, con su programa “Savage U” donde recorría distintos
campus universitarios en Estados Unidos y conversaba con los estudiantes sobre
sexualidad. Lo cuento porque fue uno de esos momentos “¡Wow, como me gustaría poder
hacer algo así!” y si me hubieran dicho en ese momento que un año más tarde tendría
la oportunidad, me hubiera costado creerlo.
Primer día: Universidad
Especializada de las Américas (UDELAS), Veraguas (miércoles 19 de junio, 2013).
La jornada comenzó en UDELAS, Veraguas e implicó 8 horas de viaje
ida y vuelta (para poder regresar a Panamá en el día para prepararme para la
charla de la Interamericana) pero valió la pena totalmente. Hacía muchos años
que no visitaba Santiago y me encantó ver como la ciudad ha crecido y cuantas
Universidades hay.
Yo empecé mi vida universitaria en Santiago, aunque en una licenciatura
distinta a la Psicología (Administración de Empresas), así que fue muy especial
regresar ya como un profesional para brindar una charla a estudiantes de Psicología
y futuros profesionales.
Me encantó UDELAS y quedé fascinado con la Universidad (les
comparto varias fotos del exterior e interior, sus murales son dignos de una galería
de arte o un museo y fueron hechos por un artista panameño que reside en
Italia, ¡súper interesante!). Me atendieron impecablemente y pude disfrutar un
par de charlas antes de exponer.
Después de charlar con los estudiantes me entregaron mi primer certificado
(¡Weee! ¡Ya está enmarcado y todo!) y tuve oportunidad de conversar con los
estudiantes, profesores y directivos de UDELAS. Hizo mi día saber que muchos de
los chicos conocen los blogs y los siguen, ¡que honor para mí!
Me sentí mal por no poder quedarme más y me hubiera gustado poder
ver un poquito más de Santiago, pero seguro habrá otra oportunidad.
Quiero agradecer de corazón a María Barreras por invitarme, a
Dimas Villarreal por la recomendación (y el voto de confianza) y a UDELAS y los
estudiantes de Psicología por recibirme, ¡a la orden siempre!
Les comparto algunas de las fotos que saque durante mi visita:
| UDELAS, Veraguas (Exteriores). |
| UDELAS, Veraguas (Interiores) |
| ¡Murales increíbles! ¡Que belleza! |
| Cada mural pequeño (si no me equivoco) representa una carrera universitaria de UDELAS. |
| Charla de la Fundación Valórate. :) |
| Charla sobre redes sociales y adicción. :) |
Segundo día:
Universidad Interamericana, Panamá (jueves 20 de junio, 2013).
La Universidad Interamericana es mi Alma Mater, en ella hice mi Licenciatura
en Psicología, así que esta charla fue tan simbólica como la anterior. Tuve la
oportunidad de visitar las instalaciones nuevas en Vía Brasil, no las conocía,
un ambiente muy bonito para el estudio de la psicología.
Una vez más, atención impecable, debo confesar que me malcriaron
bastante estos dos días, ¡jajaja! Lamenté no poder exponer la charla completa,
logramos completar la primera parte y nos faltó la segunda, ¡pero el round de
preguntas y respuestas que surgió después me ENCANTÓ!
Les comparto algunas de las fotos sacadas durante la charla:
| "Introducción a una sexualidad saludable." |
| En plena charla... |
| En sesión de preguntas y respuestas... |
| Certificado... ¡weee! |
En conclusión…
En conclusión, no me puedo sentir más honrado, halagado, feliz,
satisfecho y agradecido por esta oportunidad y espero hayan muchas más en el
futuro. Felicito a los estudiantes de Psicología que le están echando tantas
ganas a sus estudios, a sus carreras y a hacer posible este tipo de actividades.
¡Sigan así, van súper bien!
¡Namaste!
viernes, 1 de febrero de 2013
Los hombres de antes usaban tacones…
Hay artículos u objetos tan esencialmente femeninos (o vinculados a la femineidad) que resulta muy difícil imaginar que originalmente hayan sido concebidos como algo masculino, y tal resulta ser el caso de los zapatos de tacón o los tacones. Aunque no lo crean (o se rehúsen a creerlo) alguna vez los tacones fueron un accesorio esencial para el hombre.
Durante siglos, los tacones fueron usados en el Cercano Este como una forma de calzado para montar. La habilidad ecuestre era esencial en el estilo de combate de los persas y al cabalgar y pararse sobre los estribos, los tacones ayudaban al jinete a mantenerse posicionado para disparar su arco y flecha con eficacia.
A finales del siglo XVI, una ola de interés por todas las cosas Persas invadió el oeste de Europa y los zapatos del estilo persa (de tacones) fueron adoptados por la aristocracia, quienes buscaban dar a su apariencia, un don de virilidad y masculinidad (por irónico que les suene).
A medida que el uso del zapato de tacón se fue filtrando hacia los rangos más bajos de la sociedad, la aristocracia respondió, drásticamente aumentando la altura de sus zapatos y dando nacimiento al zapato de tacón alto. Aparentemente, lo impráctico e incómodo del calzado agregaba a la imagen de estatus privilegiado que la aristocracia anhelaba.
Mientras tanto, las mujeres de la época tenían su propia moda: la de adoptar elementos de la vestimenta masculina. Por lo tanto, pronto el uso de zapatos de tacón se volvió común entre las mujeres y los niños (más de un pobre niño cuya madre o padre lo ha traumado por atreverse a usar los zapatos de tacón de su mama o de su hermana mayor hubiera deseado vivir en esta época).
Desde entonces y hasta finales del siglo XVII, las clases altas compartieron una moda unisex en el calzado. Con la llegada de la Iluminación (el movimiento intelectual, no el descubrimiento de la electricidad) la moda de los hombres se tornaría más práctica (y los tacones masculinos, más bajos).
Eran los inicios de lo que se llamaría la “Gran Renunciación Masculina”, la cual vería a los hombres abandonando el uso de joyería, colores brillantes y telas ostentosas por un estilo más oscuro, sobrio y homogéneo. De esta manera, las diferencias entre los sexos se hicieron más pronunciadas.
Por 1740, ya los hombres habían dejado de usar tacones. 50 años más tarde, tras la Revolución Francesa, las mujeres también dejarían de usarlos.
Para cuando los tacones hicieron su regreso en la moda, a mediados del siglo XIX, la fotografía estaba transformando la manera en la que la moda y la auto-imagen femenina eran construidas.
Curiosamente, los pornógrafos fueron los primeros en tomar ventaja de la nueva tecnología (como casi siempre sucede), tomando fotografías de mujeres desnudas, posicionando a las modelos en poses que representaban desnudos clásicos, pero usando tacones modernos. Al parecer, esta asociación de los tacones con la pornografía les daría la connotación sensual y erótica que tienen hoy en día, tan intrínsecamente vinculados a la femineidad.
Bien, en la foto de arriba vemos a un grupo de hombres que normalmente pasarían desapercibidos, de no ser por el hecho de que están usando zapatos de tacón, o zapatos de mujer, si lo prefieren. Se pone mejor aún al leer su encabezado: “Muy seguros de su sexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
¿Muy seguros de su sexualidad? ¡Pero si están usando zapatos de mujer! ¿De qué sexualidad estás hablando? Bien, tenemos 4 opciones:
1) “Muy seguros de su heterosexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
2) “Muy seguros de su homosexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
3) “Muy seguros de su bisexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
4) “Muy seguros de su asexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
Es más, agreguemos dos casos que fácilmente se podrían dar (y se dan) en cualquier consultorio terapéutico, columna de sexualidad o foro de internet:
Caso #1: A Fulana siempre le ha excitado la idea de ver a su chico (Mengano) usando sus zapatos de tacón cuando están en la intimidad. Una noche se atrevió a compartir su fantasía con él. Mengano se sintió herido en su sexualidad, le mentó la madre a Fulana y le grito “¡¿Acaso te crees que soy Gay!?”, salió del cuarto furibundo y nunca más se tocó el tema.
Caso #2: A Fulano siempre le ha excitado la idea de usar los zapatos de tacón de su chica (Mengana) cuando están en la intimidad. Una noche se atrevió compartir su fantasía con ella. Mengana se sintió herida en su sexualidad, le mentó la madre a Fulano y le grito “¡¿Acaso eres Gay!?”, salió del cuarto furibunda y nunca más se tocó el tema.
El género (ya sea el rol, expresión o identidad del mismo) y la orientación sexual son dos cosas distintas y es aquí donde muchos se confunden y ocurren casos (y cosas) como los arriba mencionados. Por supuesto que ya tengo pensada una entrada (o varias) sobre el tema, pero por ahora creo que basta saber que los tres aspectos básicos de la sexualidad humana (sexo, género y orientación sexual) se refieren a diferencias de grado. Es decir, con más o menos grados de aproximación a sus extremos versus un extremo u otro.
En el caso de nuestros zapatos de tacón, estos son un objeto de vestir, y como tal forma parte de la que conocemos como expresión de género, muy relacionado con lo que conocemos como roles de género, ambos estructurados por aspectos psicosociales, los cuales son susceptibles a cambios a través de la historia, tal como la historia del zapato de tacón nos lo demuestra.
Claro, el ideal para jugar con los roles y expresiones de género dentro de los límites de la sexualidad sana implica estar claros (y ser, y poder ser, honestos) en el tema de la orientación sexual (tanto propia como de nuestra pareja), para evitar “juegos”. Si no somos honestos, o no podemos ser honestos (nosotros, nuestra pareja, o ambos), señal clarita de que la sexualidad sana no se está dando, ¿no?
Aquí entra un poco el tema de las tres premisas básicas para una sexualidad más sana (ver esta entrada) y las “GGG” de Dan Savage (ver esta entrada), sobre todo la que se refiere a darse el permiso de perseguir los fetiches y fantasías propias y de la pareja.
En el Caso #1, Fulana está clara. Si Mengano está claro, podría complacer la fantasía de su chica, a menos que el temita de la orientación sexual (o algo más) le esté haciendo ruido.
Si Fulana no está clara (no está siendo transparente, clara y honesta respecto a su orientación sexual) ahí sí puede haber un “juego” y la reacción negativa de Mengano podría ser más justificable, si él está consciente de que hay un “juego”. El juego aquí es simple: “Vamos a jugar a que me gusta que mi chico se pongas tacones para estar conmigo, pero en realidad mi fantasía es distinta.”
En el Caso #2, Fulano está claro. Si Mengana está clara, podría complacer la fantasía de su chico, a menos que el temita de la orientación sexual de su pareja (o algo más) le esté haciendo ruido (a ella).
Si Fulano no está claro (no está siendo transparente, claro y honesto respecto a su orientación sexual) ahí sí puede haber un “juego” y la reacción negativa de Mengana podría ser más justificable, si ella está consciente de que hay un “juego”. El juego aquí es simple: “Vamos a jugar a que me gusta ponerme los tacones para estar con mi chica, pero en realidad mi fantasía es distinta.”
Ya lo saben, a no enredarse con el tema del género y la orientación sexual y si la sexualidad es saludable y hay “kink” del bueno, sano y positivo… ¡a disfrutarlo!
Namaste.
Fragmentos extraídos de “Why did men stop wearing high heels?” por William Kremer
Durante siglos, los tacones fueron usados en el Cercano Este como una forma de calzado para montar. La habilidad ecuestre era esencial en el estilo de combate de los persas y al cabalgar y pararse sobre los estribos, los tacones ayudaban al jinete a mantenerse posicionado para disparar su arco y flecha con eficacia.
A finales del siglo XVI, una ola de interés por todas las cosas Persas invadió el oeste de Europa y los zapatos del estilo persa (de tacones) fueron adoptados por la aristocracia, quienes buscaban dar a su apariencia, un don de virilidad y masculinidad (por irónico que les suene).
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| Las nuevas tendencias en moda masculina, muy viriles, al menos para la temporada 1701. |
A medida que el uso del zapato de tacón se fue filtrando hacia los rangos más bajos de la sociedad, la aristocracia respondió, drásticamente aumentando la altura de sus zapatos y dando nacimiento al zapato de tacón alto. Aparentemente, lo impráctico e incómodo del calzado agregaba a la imagen de estatus privilegiado que la aristocracia anhelaba.
Mientras tanto, las mujeres de la época tenían su propia moda: la de adoptar elementos de la vestimenta masculina. Por lo tanto, pronto el uso de zapatos de tacón se volvió común entre las mujeres y los niños (más de un pobre niño cuya madre o padre lo ha traumado por atreverse a usar los zapatos de tacón de su mama o de su hermana mayor hubiera deseado vivir en esta época).
Desde entonces y hasta finales del siglo XVII, las clases altas compartieron una moda unisex en el calzado. Con la llegada de la Iluminación (el movimiento intelectual, no el descubrimiento de la electricidad) la moda de los hombres se tornaría más práctica (y los tacones masculinos, más bajos).
Eran los inicios de lo que se llamaría la “Gran Renunciación Masculina”, la cual vería a los hombres abandonando el uso de joyería, colores brillantes y telas ostentosas por un estilo más oscuro, sobrio y homogéneo. De esta manera, las diferencias entre los sexos se hicieron más pronunciadas.
Por 1740, ya los hombres habían dejado de usar tacones. 50 años más tarde, tras la Revolución Francesa, las mujeres también dejarían de usarlos.
Para cuando los tacones hicieron su regreso en la moda, a mediados del siglo XIX, la fotografía estaba transformando la manera en la que la moda y la auto-imagen femenina eran construidas.
Curiosamente, los pornógrafos fueron los primeros en tomar ventaja de la nueva tecnología (como casi siempre sucede), tomando fotografías de mujeres desnudas, posicionando a las modelos en poses que representaban desnudos clásicos, pero usando tacones modernos. Al parecer, esta asociación de los tacones con la pornografía les daría la connotación sensual y erótica que tienen hoy en día, tan intrínsecamente vinculados a la femineidad.
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| Muy seguros de su sexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino. |
Bien, en la foto de arriba vemos a un grupo de hombres que normalmente pasarían desapercibidos, de no ser por el hecho de que están usando zapatos de tacón, o zapatos de mujer, si lo prefieren. Se pone mejor aún al leer su encabezado: “Muy seguros de su sexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
¿Muy seguros de su sexualidad? ¡Pero si están usando zapatos de mujer! ¿De qué sexualidad estás hablando? Bien, tenemos 4 opciones:
1) “Muy seguros de su heterosexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
2) “Muy seguros de su homosexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
3) “Muy seguros de su bisexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
4) “Muy seguros de su asexualidad, los muchachos de la oficina se tomaron la tarde libre para explorar su lado femenino.”
Es más, agreguemos dos casos que fácilmente se podrían dar (y se dan) en cualquier consultorio terapéutico, columna de sexualidad o foro de internet:
Caso #1: A Fulana siempre le ha excitado la idea de ver a su chico (Mengano) usando sus zapatos de tacón cuando están en la intimidad. Una noche se atrevió a compartir su fantasía con él. Mengano se sintió herido en su sexualidad, le mentó la madre a Fulana y le grito “¡¿Acaso te crees que soy Gay!?”, salió del cuarto furibundo y nunca más se tocó el tema.
Caso #2: A Fulano siempre le ha excitado la idea de usar los zapatos de tacón de su chica (Mengana) cuando están en la intimidad. Una noche se atrevió compartir su fantasía con ella. Mengana se sintió herida en su sexualidad, le mentó la madre a Fulano y le grito “¡¿Acaso eres Gay!?”, salió del cuarto furibunda y nunca más se tocó el tema.
El género (ya sea el rol, expresión o identidad del mismo) y la orientación sexual son dos cosas distintas y es aquí donde muchos se confunden y ocurren casos (y cosas) como los arriba mencionados. Por supuesto que ya tengo pensada una entrada (o varias) sobre el tema, pero por ahora creo que basta saber que los tres aspectos básicos de la sexualidad humana (sexo, género y orientación sexual) se refieren a diferencias de grado. Es decir, con más o menos grados de aproximación a sus extremos versus un extremo u otro.
En el caso de nuestros zapatos de tacón, estos son un objeto de vestir, y como tal forma parte de la que conocemos como expresión de género, muy relacionado con lo que conocemos como roles de género, ambos estructurados por aspectos psicosociales, los cuales son susceptibles a cambios a través de la historia, tal como la historia del zapato de tacón nos lo demuestra.
Claro, el ideal para jugar con los roles y expresiones de género dentro de los límites de la sexualidad sana implica estar claros (y ser, y poder ser, honestos) en el tema de la orientación sexual (tanto propia como de nuestra pareja), para evitar “juegos”. Si no somos honestos, o no podemos ser honestos (nosotros, nuestra pareja, o ambos), señal clarita de que la sexualidad sana no se está dando, ¿no?
Aquí entra un poco el tema de las tres premisas básicas para una sexualidad más sana (ver esta entrada) y las “GGG” de Dan Savage (ver esta entrada), sobre todo la que se refiere a darse el permiso de perseguir los fetiches y fantasías propias y de la pareja.
En el Caso #1, Fulana está clara. Si Mengano está claro, podría complacer la fantasía de su chica, a menos que el temita de la orientación sexual (o algo más) le esté haciendo ruido.
Si Fulana no está clara (no está siendo transparente, clara y honesta respecto a su orientación sexual) ahí sí puede haber un “juego” y la reacción negativa de Mengano podría ser más justificable, si él está consciente de que hay un “juego”. El juego aquí es simple: “Vamos a jugar a que me gusta que mi chico se pongas tacones para estar conmigo, pero en realidad mi fantasía es distinta.”
En el Caso #2, Fulano está claro. Si Mengana está clara, podría complacer la fantasía de su chico, a menos que el temita de la orientación sexual de su pareja (o algo más) le esté haciendo ruido (a ella).
Si Fulano no está claro (no está siendo transparente, claro y honesto respecto a su orientación sexual) ahí sí puede haber un “juego” y la reacción negativa de Mengana podría ser más justificable, si ella está consciente de que hay un “juego”. El juego aquí es simple: “Vamos a jugar a que me gusta ponerme los tacones para estar con mi chica, pero en realidad mi fantasía es distinta.”
Ya lo saben, a no enredarse con el tema del género y la orientación sexual y si la sexualidad es saludable y hay “kink” del bueno, sano y positivo… ¡a disfrutarlo!
Namaste.
Fragmentos extraídos de “Why did men stop wearing high heels?” por William Kremer
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