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sábado, 17 de diciembre de 2016

¿El sexo nos hace sentir más felices?


¿Ustedes qué opinan? ¿El sexo nos hace sentir más felices? Yo creo que definitivamente si, es más, la pregunta hasta está de sobra, pero siempre es bueno cuando la ciencia nos confirma lo que ya sabemos, ¿no?

Un estudio dirigido en 2010 por el psicólogo de Harvard, Daniel Gilbert, busco responder esta pregunta instalando una aplicación en los smartphones de 2250 hombres y mujeres. El app les preguntaba en momentos aleatorios qué estaban haciendo y cuán felices se sentían (en una escala del 1 al 100).

Encontrarse en una relación sexual ocupaba el top de los tops de la satisfacción y la felicidad, con un puntaje promedio de 92, llevando a la conclusión que el sexo es la actividad que nos hace sentir más felices, al menos de forma temporal.

Aquí hay otras actividades que también proporcionan una medida de felicidad:

- Trabajar (casi al final de la lista, con 61)
- Leer, ver televisión, cuidar a los hijos, oír las noticias (65)
- Comprar (decimo lugar, 68)
- Pasear, rezar, meditar, comer (séptimo lugar)
- Escuchar música (quinto lugar)
- Conversar (tercer lugar)
- Hacer ejercicio (segundo lugar, 77)
- ¡TENER SEXO! (primer lugar, 92) ¡Weee!

Claro, la felicidad es subjetiva, y cada uno la vivencia a su manera. Seguro para muchos tener sexo no es lo que los hace más felices, ¿y saben qué? ¡Eso no tiene nada de malo! Recuerden que estos estudios nos cuentan más sobre nosotros, en términos generales, en promedios, en tendencias, ¡nunca en absolutos! Y además, la norma hace la excepción. ¿Lo importante? Ser felices, lo más felices posibles, y si el sexo ayuda, ¡mucho mejor! - Izzy

Fragmentos extraídos del libro “S=ex2” por Pere Estupinyá.

jueves, 15 de octubre de 2015

El sensitivo arte de ser feliz en pareja.


Las parejas felices hacen cosas específicas que aseguran la satisfacción. Si miramos con detenimiento, nos daremos cuenta de que son cosas bastante simples, pero definitivamente vale la pena hacerlas, y por simples que parezcan, ¡qué pena que son esas mismas cosas que tantas veces olvidamos hacer con nuestra pareja! Así que lean con atención y detenimiento, ya sea para hacer más felices su vida en pareja actual o la futura, ¿vale?

Tómate el tiempo de sentir a tu pareja… ¡y dejar que te sienta! O sea, ¡siéntanse!

Si, ya sabemos que tú y tu pareja comparten una conexión emocional, pero si descuidan la conexión física, esa conexión emocional no va a subsistir solita. La clave está en ¡conectar, conectar, conectar! Esto es especialmente valido en esta época de redes sociales y WhatsApp, donde cada vez pasamos más tiempo tocando nuestros teclados en vez de tocar a nuestra pareja. ¡No me echen cuentos, que la pareja siempre se va a sentir más rica al tacto que un teclado de plástico! Al conectar físicamente, nuestro órgano afectivo y sexual más poderoso (nuestro amadísimo cerebro) segrega oxitocina, la hormona favorita de los psicólogos, la hormona del amor y del apego (apego del bueno, del sano, del que se siente bien, rico, ¡sabroso!). 

Después de un tiempo de vivir en pareja, ¿no se sorprenden dándose esos besos de medio segundo antes de despedirse por la mañana o al reencontrarse en la tarde, esos que veían de niños o adolescentes en la tele y juraron que jamás darían a la persona que más aman? Que pasa, pasa, el tema está en atajarse antes de que se vuelva costumbre (y mala costumbre, por cierto) y tomarse tiempo para cada beso, cada abrazo, cada arrumaco… ¡acuérdense de esas primeras citas cuando recién se conocieron! Es más, no se queden con el recuerdo, ¡recréenlas! Las parejas felices se toman su tiempo sintiéndose mutuamente (Hey, esto no solo es romántico, ¡también es muy sensual y erótico!). 

¡Dejen que esa oxitocina haga su trabajo!

Dicen que las parejas felices son más felices cuando duermen juntas y desnudas, ¡y el clima de Panamá ayuda! Boten (o regalen, o donen) esos pijamas, y sweaters XXX-Large (en serio, ¿pijamas en Panamá?) y vuelvan a dormir como en las épocas antiguas, que a la oxitocina no le gusta usar mucha ropa. - Izzy

jueves, 28 de mayo de 2015

El responsable arte de ser feliz en pareja.

Entre las muchas cosas que tenemos que ser para ser felices en pareja, no podemos dejar de lado la responsabilidad. Después de todo, ¿a quién le gusta estar emparejado con una persona irresponsable, ya sea que no adquiere responsabilidades o no se hace responsable de sus actos y conductas?

La responsabilidad en pareja es una calle de dos vías. Si somos responsables ante nuestra pareja, bien podemos esperar que ésta sea responsable ante nosotros. Claro, ¡por lo que a cada parte le toca! 

Y es que cuando asumimos más responsabilidad de la debida, con la idea de aligerar la carga ajena aumentamos la propia y por querernos hacer los buenos samaritanos, acabamos amargados y resentidos, lanzando indirectas y ataques pasivo agresivos hacia nuestra contraparte.

Esto a menudo no es más que consecuencia de ser poco asertivos y muy codependientes, una fórmula muy mal equilibrada y altamente toxica para nosotros y para nuestra pareja.

Mike Bundrant, terapeuta experto en PNL (Programación Neurolingüística) nos cuenta que las parejas saludables son expertas en tener muy claras sus responsabilidades mutuas. Es decir, cada quien se hace responsable por su paquete, en lugar de echárselo a la otra persona, como lamentablemente suele suceder en muchas situaciones de pareja que desencadenan en conflicto, separaciones o visitas al terapeuta de parejas.

Entender, y aceptar, los límites de la responsabilidad del otro con respecto a uno solo se logra después de haber adquirido la capacidad de hacerse responsable por lo propio. ¿Se entiende? Vamos a seguir recibiendo paquetes ajenos (en forma de demandas, culpas, críticas, expectativas, idealizaciones, proyecciones y otras hierbas) en la medida en que los sigamos repartiendo. Toca ir a terapia, abrir nuestro paquete (por mas miedo y ansiedad que nos de hacerlo) y examinar detenidamente su contenido, para saber dónde poner cada cosa. 

“¡A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar!” ¿Quién se hubiera imaginado que una canción infantil sería la metáfora perfecta a hacerse responsable de nuestras proyecciones (nuestro “paquete”)?

Es muy difícil (además de muy injusto) reclamar responsabilidad a la pareja mientras que uno jamás asume la responsabilidad de sus propias conductas, emociones, pensamiento, bagaje, paquete, maletas, historia, familia, proyecciones, sombra, anhelos, vacíos… ¿seguimos?

Esta estrategia solo lleva a la pareja hacia un mutuo resentimiento y actitud defensiva. “Jinetes del Apocalipsis” los bautizó John Gottman, y con justa razón. 

Es una cuestión de actitud madura y reciprocidad. Si queremos que nuestra pareja reconozca su responsabilidad, tenemos que estar dispuestos a reconocer la propia. ¿Pero por dónde empezar? Mmmmm, muy buena pregunta. ¿Qué tal por ir a terapia? A mí me parece un excelente inicio. - Izzy

Fragmentos extraidos de “Six Things Happy Couples Do Differently than the Rest (Based on Research)” (autor: Mike Bundrant).

jueves, 12 de febrero de 2015

El gentil arte de ser feliz en pareja

"Como dice mi terapeuta, es Parejas 101, o Matrimonio 101 (para el caso es lo mismo). Parece básico y sencillo. Muy simple. Quizás tanto, que pensamos que no nos hace falta asistir al curso y después pagamos el costo… o nos toca desaprender lo malo y aprender lo bueno. Básicamente, reprobamos Parejas 101 tantas veces como sea necesario hasta que dejamos de repetir los..."